Nuevo metodo de detectar contaminantes en leche materna, sangre u orina en agua

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Investigadores del grupo Química Analítica de la Universidad de Jaén, en España, han diseñado un método simple, rápido, preciso y sensible para la determinación simultánea de 13 compuestos considerados disruptores endocrinos, es decir, que alteran el equilibrio hormonal del organismo, en orina, sangre y leche materna. El procedimiento combina procesos físicos y químicos para detectar todas las sustancias a la vez, a pesar de la diversidad de muestras biológicas, y eliminar así los elementos que no resulten de interés para el análisis.

El proceso comienza con la extracción en fase sólida continua. Esta etapa se lleva a cabo en un sistema continuo, que está compuesto por tubos en miniatura, y una columna donde se quedan retenidos los compuestos de interés y se eliminan los que pueden alterar a los resultados de los análisis. A continuación, los extractos de las muestras se analizan por cromatografía de gases- espectrometría de masas donde se produce una separación de los compuestos según su volatilidad. “En función de si el pico es grande o pequeño, la muestra contiene una mayor o menor concentración de un compuesto”, explica a la Fundación Descubre el responsable del estudio Evaristo A. Ballesteros Tribaldo, de la Universidad de Jaén.

Los expertos señalan que la alta complejidad de las muestras biológicas por lo general requieren el uso de una técnica de extracción para purificar y aislar los compuestos diana de la matriz. Además, los niveles de sustancias se encuentran en cantidades muy bajas en muestras humanas, con lo que se requiere el uso de técnicas de extracción especialmente eficientes para concentrar las sustancias de análisis para su determinación con una sensibilidad adecuada.

En concreto, en este estudio titulado ‘Simultaneous determination of parabens, alkylphenols,phenylphenols, bisphenol A and triclosan in human urine, blood andbreast milk by continuous solid-phase extraction and gas chromatography–mass spectrometry’ y publicado en la revista Journal of Pharmaceutical and Biomedical Analysis se analizaron un total de 24 muestras de fluidos humanos. La mayoría de éstas contenían algunos disruptores endocrinos, a concentraciones desde los 0,10 hasta los 14 microgramos por litro. “Se detectan sobre todo parabenos y triclosán en casi todas las muestras, pero muy por debajo de los niveles que puedan considerarse perjudiciales para el organismo y alejados de los que se han encontrado a en otros países europeos, Estados Unidos o Japón. Es lógica su presencia, porque son los más utilizados en compuestos que empleamos a diario”, matiza.

La novedad del sistema se basa en la utilización del tratamiento previo de fase sólida, que consigue detectar compuestos a niveles bajos, del orden de nanogramos por litro. Otra de las ventajas es la minituarización del sistema de tubos de la fase de extracción sólida, que miden 0,5 milímetros de diámetro. Estas dimensiones reducen el uso de disolventes orgánicos y muestras evitando problemas de contaminación, ahorrando tiempo en el análisis y disminuyendo notablemente el coste. En cuanto al número de sustancias analizadas, los expertos han analizado 5 grupos de los más importantes, incluidos los parabenos, alquilfenoles, fenilfenoles, bisfenol A y triclosán, de una manera simultánea. “Aunque la estructura de los 13 compuestos estudiados es muy diferente, su determinación se lleva conjuntamente”, apunta Ballesteros.

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas, ajenas al organismo, capaces de alterar el equilibrio hormonal, es decir, de generar la interrupción de algunos procesos fisiológicos controlados por hormonas, o de generar una respuesta de mayor o menor intensidad que lo habitual. Son muy numerosos y poseen estructuras variadas. Tienen origen natural o artificial, y pueden actuar a dosis muy bajas sobre una gran diversidad de organismos. Dada esta diversidad los expertos de la Universidad de Jaén pretendían determinar compuestos de diferentes grupos. En concreto, parabenos, alquilfenoles, fenilfenoles, bisfenol A y triclosán.

Según los investigadores de la Universidad de Jaén estos compuestos tienen diferentes procedencias. En el caso del bisfenol A se emplea principalmente en la fabricación de plásticos. Los parabenos constituyen un tipo de compuesto químico utilizado habitualmente en las industrias cosmética y farmacéutica. Pueden ser encontrados en champús, cremas hidratantes, geles de afeitado o autobronceadores. En el caso de los alquifenoles, se producen en los procesos de fabricación de PVC y de plaguicidas y los fenilfeloles se emplean como conservantes debido a sus propiedades fungicidas y desinfectantes. Por su parte, el triclosán es un agente antibacteriano por los que está presente en productos como dentífricos, jabones e incluso en ropa o equipamiento informático. Los expertos apuntan que, dada la presencia de estos compuestos en productos tan cotidianos, métodos como el que proponen contribuyen a una mejor medición y evaluación de cara a decretar futuras normativas que establezcan los niveles máximos permitidos.

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